El presidente estadounidense comparó el miércoles la invasión de Irak con la guerra de Vietnam, una comparación que había evitado hasta ahora, llegando a criticar con fiereza a aquéllos que lo habían hecho, en particular congresistas demócratas.
George Bush lo hizo para justificar su argumento de que es necesario tener más paciencia y no cometer el error de retirarse antes de tiempo de territorio iraquí, lo que, en su opinión, tendría consecuencias “devastadoras”.
Según Bush, la retirada de Vietnam es considerada por los terroristas un precedente alentador, mientras que en Corea del Sur o Japón la presencia estadounidense impulsó la democracia y el progreso.
Y es que, en su opinión, Estados Unidos se juega su credibilidad en Irak.
“Cualquiera que sea la posición que uno tome en ese debate, un legado inequívoco de Vietnam es que el precio de la retirada estadounidense lo pagaron millones de ciudadanos inocentes cuyas agonías agregaron a nuestro vocabulario términos nuevos como 'la gente de los botes', 'campos de reeducación' y 'campos de matanza'", dijo el mandatario durante un discurso ante veteranos de guerra en Misuri.
Para muchos analistas con esa comparación, el presidente Bush se ha metido en un terreno arenoso ya que, Estados Unidos, juzgó de manera errónea la naturaleza del conflicto en Vietnam. Y es que para esos analistas, como ocurrió hace más de 30 años, se han aplicado tácticas de manera incompetente y no se han enviado suficientes soldados para poder ganar la contienda.
El conflicto de Vietnam dejó marcada a toda una generación de estadounidenses y terminó con una derrota humillante y con la pérdida de cerca de 56.000 soldados norteamericanos.
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jueves 23 de agosto de 2007
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